28/11/09

Misterios



“Me van apareciendo”, dice Gamoneda.
Esos inesperados encuentros, regalos que no sabemos quién o qué nos los ofrece y que nos vuelven a recordar la dimensión mágica de nuestra vida. Inspiraciones súbitas. Gamoneda también ha recibido ambos tipos de regalos : “Me encuentro un día paseando, después de seis, ocho o nueve años en los que casi no he escrito poesía… de repente el libro se me aparece sin forma ni figuras, sólo un renglón de palabras: ‘el óxido se posó en mi lengua como el sabor de una desaparición’, y Gamoneda comprende que tendrá que escribir Descripción de la mentira.

2 comentarios:

matías gonzález dijo...

ocho años sin escribir un poema!
No me imagino lo que tuvo que ser para Gamoneda todo ese tiempo sin "inspiración", o sin ganas.

BLANCO dijo...

Primera visita a tu interesantísimo blog. Volveré.